Correo no enviado

Kamouraskan



Descargo: El siguiente relato se basa en los personajes de la serie de televisión Xena, la Princesa Guerrera, que son propiedad plena de otras personas. No se pretende infringir ningún derecho de autor.
Mi agradecimiento a Lawls y a los habituales de la taberna.
Esto es para Cairo Kitty, IGA y Linda.
Siempre contesto correo: Kamouraskan@yahoo.com

Título original: Undelivered Mail. Copyright de la traducción: Atalía (c) 2003


Queridísima hermana,

No tengo ni idea de cómo voy a hacerte llegar esta carta. Seguro que a ti se te ocurriría una idea o un plan estupendo para solucionarlo. ¡Ay, cómo echo de menos tramar cosas contigo, Gabby! Aunque no siempre salieran bien :-)

Aquí todo sigue igual. Bueno, no del todo, claro. Tú no estás.

Sí que hay lo que podrías considerar como una buena noticia. Al marcharte, parece que otros se han animado a hacer lo mismo. Pérdicas le ha dicho a su familia que tiene intención de alistarse en el ejército, así que no están muy contentos. Yo tampoco, pero supongo que ya se me ha pasado ese enamoramiento, porque no me importa demasiado.

¿A que no sabes quién ha decidido marcharse también del pueblo? (Creo que está celosa de que no te la llevaras y le dice a todo el mundo que no tardará en correr aventuras como las tuyas.) Ella al menos piensa que lo que has hecho es estupendo y me dijo que va a encontrar su lugar en el mundo como lo has hecho tú.

Así que, ¡saludos de parte de Serafin! Y dice que seguro que se encuentra contigo un día de estos.

Todavía no me puedo creer que te hayas marchado de verdad. Sé que crees que no podías quedarte aquí. Tal y como estaban las cosas, bueno, ya lo sabes. Pero me preocupa mucho que hayas salido de algo malo para caer en algo peor.

Después de que te fueras, era como si el pueblo entero estuviera empeñado en contar historias de Xena, de las cosas malas que ha hecho y de la suerte que habíamos tenido todos de que se marchara rápidamente. Yo intenté no creerlo, quería pensar que era todo mentira. Pero sigo sin poder creer que puedas estar a salvo con ella.

Gabby, unos soldados estuvieron unos días en el pueblo y habían luchado con su ejército. Me armé de todo mi valor (y ya sabes lo escaso que es) y fui y hablé con ellos. Me contaron historias, historias horribles. Sobre el placer auténtico que le da luchar y matar. Y que se pone como una furia si la traicionan. Rezo a Hestia para que no seas algún día una víctima más de su ira.

Por supuesto, si hay buenas noticias, eso quiere decir que también las hay malas.

Las cosas son más difíciles. No voy a fingir que no me enfado a veces contigo por dejarnos. Pero otras veces me muero de envidia. Madre y yo intentamos ocuparnos de las tareas de más, padre rechaza cualquier sugerencia de contratar a alguien y, como podrás suponer, se niega a permitirnos siquiera pronunciar tu nombre delante de él. Sigue furioso contigo.

No se me ocurre una forma agradable de decirte esto, salvo soltarlo sin más. No quiero que te enfades ni que te sientas culpable, porque no ha sido culpa tuya.

Cuando llegaron tus pergaminos, no se lo dijimos a padre. Qué tontería, ¿verdad? Porque, por supuesto, lo descubrió y le dio uno de sus ataques de rabia. Últimamente ha estado bien, pero ya sabes cómo deja que se le vayan acumulando las cosas por dentro. Tenía razón al decir que esconderlos era como mentirle. Hasta me peleé con él para que no tocara tus pergaminos y creo que se quedó sorprendido de que lo hiciera. Es que fue horrible. No le bastaba con quemarlos. Los rompió, los hizo añicos, uno tras otro, y luego los echó al fuego. Era como si intentara hacerte daño de nuevo, Gabrielle. Mamá sigue diciendo que es porque te quiere muchísimo.

Espero que lo que había en esos pergaminos no fuera importante. Madre y yo nos quedamos aliviadísimas al tener una prueba de que estabas viva, así que da igual lo que contaran.

A lo que iba, madre me apartó antes de que sufriera algún daño (así que tranquilízate) y nos escondimos hasta que terminó todo. Cuando se marchó, descubrimos que tu lado del cuarto estaba destrozado. Todo lo que había sido tuyo, todos tus poemas y dibujos, Gabby, lo quemó todo.

Lo siento muchísimo, hermana.

Todavía tengo una cosa que escribiste. ¿Te acuerdas de aquella vez? Tú sabes a lo que me refiero. Lo he escondido muy bien y es como tener un pedacito de ti conmigo. Siempre me he sentido orgullosísima de ti y he tenido mucho miedo por ti, pero nunca como aquella noche. Incluso después de todas las advertencias para que dejaras de escribir, para que dejaras de soñar, todavía te recuerdo saliendo de su habitación, sin decir nada, cogiendo la pluma y escribiendo en el pergamino. A pesar del dolor que estabas sufriendo. Aún veo cómo te ardían casi los ojos tras las lágrimas. Nunca dejaste que te vencieran. Puede que ahora te dé vergüenza, pero a mí no.

Resistencia

Cuando otros me muestren un tronco calcinado por el rayo y digan 'he ahí la muerte'
Yo veré el poder de los dioses y la fuerza de la naturaleza desatada
Cuando otros huyan de la oscuridad de la noche o de la lluvia
Yo me regodearé en su ausencia y bailaré sola alegremente
Cuando otros me hablen de un hijo nacido en una familia que no puede alimentar las bocas que ya tiene
Yo creeré en una esperanza que crecerá y solucionará su situación
Cuando los académicos de Atenas discutan si la Calidad o la Belleza residen en el objeto o en el ojo
Yo sabré que hay belleza. ¡Porque con mi voluntad, encontraré belleza!

¡Ay, Gabrielle! ¿Qué harás cuando encuentres algo que no puedas volver bello con tu voluntad! ¿Qué será de tu corazón?

Me preocupo tanto por ti. ¿Estás de verdad a salvo ahora? Algún día, tal vez podamos estar juntas. Hasta entonces, quiero que sepas que te quiero y que te echo de menos con todo mi corazón y que intentaré imaginarte feliz. A pesar de lo difícil que es todo aquí, siempre puedes venir a casa, no puede ser tan malo como estar con esa mujer, ¿verdad?

Viene padre, así que voy a esconder esto donde no pueda encontrarlo.

Te quiero te quiero te quiero

Li


FIN


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