Odiar o agradecer

Ambyrhawke Shadowsinger



Descargos: Por desgracia, los personajes no son míos. Si lo fueran... ah, qué bien lo habría pasado. ¡Despierta, Hawke, ya estás soñando otra vez!
Subtexto: Este relato insinúa... no, la verdad es que da por supuesta... una relación romántica entre dos mujeres. Todos acabamos viendo lo que nos apetece, así que si esta visión no os gusta, sois libres de leer otras historias.
Episodios revelados: Este relato ocurre después de FIN, lo mismo que mi otro relato, ¿Cómo puedo seguir?. No es necesario leerse el otro relato primero... sólo os comento el orden cronológico.
Se agradecen comentarios en Ambyrhawke@ambyrhawke.com

Título original: To Hate or To Thank. Copyright de la traducción: Atalía (c) 2003


Pergamino personal

La nieve se funde
La hierba se marchita
Y yo termino
Como todas las cosas.
Pero el tiempo y el amor
Siguen adelante.

Esas palabras fueron las últimas de Akemi cuando aún estaba viva.

Akemi. No sé si odiarla o darle las gracias. Si nunca hubiera mandado llamar a Xena, ahora ésta y yo estaríamos en Egipto creando una vida para las dos. Dioses, no me puedo creer que Xena realmente propusiera echar raíces. Siempre pensé que tendría que luchar con uñas y dientes para terminar con nuestros días de vagabundeo.

Ahora... no. No estoy preparada para pensar en eso. Me noto a punto de volver a perder el control y estoy harta de tener los ojos hinchados e irritados por el llanto. Me parece una broma cruel que en el momento en que estaba preparada para hacer realidad uno de mis deseos más ansiados, surgiera su pasado para arrebatármela.

Se suponía que este pergamino iba a tratar de Akemi y mira dónde he acabado. Decía que no sé si odiarla o darle las gracias.

Cuando nos conocimos me moría de ganas de odiarla. No sólo le había destrozado el corazón a Xena sino que, como Lao Ma, era alguien que todavía tenía el poder de hacer que Xena me dejara. Quería odiarla, cómo lo deseaba...

Pero entonces Xena me presentó como su alma gemela. Vi en los ojos de Akemi la misma aprensión que seguro que se veía en los míos. Da igual lo que hiciera en el pasado: se le partió el corazón al oír las palabras de Xena. Y me di cuenta de que mi situación era mejor que la suya. Puede que Xena se sintiera en la obligación de ayudar a su amiga, pero Akemi sólo la tuvo unas semanas. Akemi controlaba el sentido del deber de Xena, pero yo soy la que tiene su alma. He compartido más cosas de su vida que cualquiera que la haya conocido. ¿Cómo puedo odiar a alguien que sólo deseaba lo mismo que yo... el amor de Xena?

Hay otra cosa que me impide odiar a Akemi. De no haber sido por el tatuaje que me regaló, ahora estaría muerta. Sí, hay momentos en los que desearía estar muerta. Pero sin la protección de Akemi, todos, incluida yo misma, seríamos esclavos de Yodoshi. Así que le debo mi agradecimiento.

Y por eso puedo anotar sus últimas palabras. Dijo la verdad en el momento de su muerte. Todas las cosas se acaban. Siempre he sabido que algún día Xena moriría. Sólo que rezaba para que ocurriera dentro de muchos años, cuando las dos fuéramos ancianas.

Aunque me siento como si lo mejor de mi mundo hubiera acabado, el tiempo sigue adelante. El sol sigue saliendo todos los días. Los delfines siguen jugando en las aguas al lado del barco. La tripulación sigue atareada en sus asuntos.

Y el amor que Xena y yo nos teníamos... sigue adelante. Marcus dijo en una ocasión que el amor era más fuerte que la muerte. Xena me lo demuestra cada vez que la veo de pie junto a mí. Ni siquiera la muerte misma ha conseguido arrancarla por completo de mi lado.

—Gabrielle


FIN


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